Era su tesoro.

por Sofia amanda

Se sentó justo en frente de ella. La fogata estaba prendida y no había mayores preocupaciones que lograr calentarse las manos. Miró  al infinito que se empapaba de un cruel mar que pasaba las penas arrojando olas cada vez más débiles. No lograban articular palabras, porque ambos sabían bien que esta era la ocasión perfecta para decir un par de verdades y ninguno de los dos quería arruinar el momento. La luna que acompañaba al par de piratas no daba mayor atracción como la que sentía el mayor de ellos hacia aquella muchacha de cabellera negra que tocaba sus caderas. Envidio aquel cabello por ese momento y ella habló.

No crees que ya es muy tarde

No recibió respuesta. Preferiría no oír nada, y creyó que al hablar había arruinado todo. Debió haber guardado silencio, silencio, silencio, repetía abstraída.

Háblame – le rogó él  – Sabes que disfruto tu voz.

De que hablar, parecería tonta hablando del clima, o algo presuntuosa hablando de ella misma. Mientras recordaba las veces en las que por miedo dejo pasar muchos momentos como el que estaba viviendo.

A veces dejo que el viento me confunda- comenzó a decir mirando sonriente las estrellas – pero lo suficiente como para no olvidar que tengo que esperar.- suspiró – todo esta a su debido tiempo.

El muchacho encontró en si un gran vació con sus palabras, todo estaba a su debido tiempo, ya no quería esperar más ¿esperar que? Que las horas pasen y el sentimiento se olvide. Levanto la mirada y fuertemente tomo el brazo de su compañera y como si la vida se terminara igual que sus suspiros la abrazó.

Dime- la cuestionó – en que momento dejaste de ser mi tesoro.

La abrazó aun más fuerte.

& te convertiste en mi vida.

~ ~

nota: este relato es un extracto de un gran proyecto (:
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