la última.

por Sofia amanda

Hoy ya no te amo. Ni te amaré más. Haré que nada, ni siquiera el tiempo, nos vuelva a juntar. No me busques, no me llames, no me hables, ni me observes. Hoy perdí la fe, y hasta las ganas lastimosas de verte el rostro pálido y decaído. Hoy he perdido el miedo a enfrentar tus penas, y te digo mujer, yo no te amo. Ni a tus besos, ni a tu cuerpo deseable, aquel que me urge prepotente, que desde aquí le escucho los susurros.

Ya no quiero verte más, y espero que recuerdes, en cada lagrima que vi caer, los minutos que pasamos en vida, los caminos que guardamos en la memoria. Y sobre todo, aquellos momentos que tuvimos entre las alas de un amor que no debió serlo jamás. Entiéndelo, no quiero volver a robarte ni un beso desprevenido, ni de quitar de ti ninguna caricia lenta, ni de volver a tocar tu cuerpo que ya no es mio.

Yo he perdido la fe. lo sabes bien. Yo creí que tú creerías en mí. Y creí también que yo no volvería a ser lo que era antes, pensé que cambiarias algo en mí. Lo entiendes, eres la única culpable. De que yo sea igual, y de que no logres sacar ni una pizca de mi pasado.

Culpable eres tú, la que no logra nada. La que no guía ni sus pasos, la que cree tener el mundo encima. Ella misma me mató. Y mato también lo que sentía. Porque te amé ¿sabes?, pero de la peor forma que pude haberlo hecho. Tratando de ocultar cada gramo de mis emociones, y tratando también de que todo lo que tuvieras sea perfecto. Y te amé con las mismas ganas en que el perro le tiene al hueso. Con las mismas ganas en que los gatos se buscan en agosto.

Yo ya no te amo, ahora te lo grito y te lo vuelvo a mencionar, deja de estar siempre ahí, que desde aquí yo te veo de la misma manera. Deja de murmurarme por las espaldas, deja de recordarme, deja de recortar las hojas en las que tenías escrito mi nombre, deja de cambiar tus defectos. Deja de hacer todo lo que haces ahora, que por que razones que hoy maldigo, yo amé lo que un día pretendiste ser.

Y aquí, ahora cuando menos lo merezco, grita que me sigues amando de la misma manera, di que me extrañas, toma mi mano, hazme entrar en razón. Porque es ahora, cuando te veo marchar por mis caprichos, cuando más te necesito.

.


Anuncios